EL JARDÍN DEL RITZ CONVIERTE SU PAELLA MÁS EMBLEMÁTICA EN UN GESTO SOLIDARIO JUNTO A ACCIÓN CONTRA EL HAMBRE
Este verano, disfrutar de una paella en El Jardín del Ritz tendrá un significado que irá más allá de la experiencia gastronómica. Mandarin Oriental Ritz, Madrid pone en marcha su primera colaboración con Acción contra el Hambre, una iniciativa solidaria que transformará uno de los platos más icónicos de su propuesta culinaria en una herramienta de apoyo a quienes más lo necesitan.
Entre el 22 de junio y el 31 de agosto, una parte de cada paella que se sirva en El Jardín del Ritz se destinará a nuestros programas de lucha contra la desnutrición, la inseguridad alimentaria y las consecuencias de las crisis humanitarias en diferentes partes del mundo.
La iniciativa cuenta con el apoyo de Quique Dacosta, responsable de la propuesta gastronómica de Mandarin Oriental Ritz, Madrid y embajador de Acción contra el Hambre. Su implicación refuerza una iniciativa que nace de valores compartidos como la responsabilidad, el compromiso social y el poder transformador de la gastronomía.
La elección de la paella como protagonista de esta colaboración no es casual. Convertida en uno de los platos más reconocibles y solicitados de El Jardín del Ritz, representa mejor que ningún otro la cultura de compartir que inspira la propuesta gastronómica del espacio. Una elaboración profundamente vinculada a la tradición mediterránea que este verano suma una nueva dimensión solidaria.
Rodeado de vegetación y situado frente al Triángulo del Arte, El Jardín del Ritz se ha consolidado como uno de los grandes espacios gastronómicos al aire libre de Madrid. Su propuesta gira en torno a la cocina española, el producto de temporada y una forma de disfrutar la mesa basada en la conversación, el encuentro y el tiempo compartido.
Con esta colaboración, Mandarin Oriental Ritz, Madrid amplía su compromiso con iniciativas capaces de generar un impacto positivo más allá de la experiencia hotelera. Una invitación a que cada comida pueda convertirse también en una oportunidad para contribuir a una causa con alcance global.
Porque detrás de cada mesa compartida existe también la oportunidad de generar un impacto positivo más allá de la propia experiencia gastronómica.